El hierro es esencial para el cuerpo, ya que ayuda en funciones importantes como la producción de energía, la formación de ADN y ARN, el desarrollo de nuevas neuronas, y el transporte y almacenamiento de oxígeno. Como el cuerpo no produce hierro por sí solo, necesitamos obtenerlo a través de los alimentos, lo que lo convierte en un nutriente fundamental. Pero la absorción de hierro no siempre se lleva a cabo completamente y varía según su fuente; mejora con alimentos ricos en vitamina C y puede requerir suplementos en casos de mayor necesidad.4